Ultimamente una gran cantidad de aeropuertos están apostando por opciones de alimentos más saludables, desde cafeterías 5 estrellas hasta restaurantes con chefs de renombre. Sin embargo, si quieres ahorrar tiempo y dinero, tu mejor apuesta (y a menudo más sabrosa) es traer tu propio combustible para el paseo.

1. Haz tu propia mezcla de cereales

Llena una bolsa resellable con tu marca favorita de cereales, algunas nueces mezcladas, tu elección de frutos secos (tal vez albaricoques picados e higos, pasas o arándanos y manzanas), además de semillas de lino y una cucharadita de canela. Trae contigo tu propia cuchara de plástico, lo único que tienes que hacer es pedir leche y una taza de plástico extra, o un tazón cuando los asistentes de vuelo te ofrezcan alguna bebida.

 

2. Empaca una ensalada de frutas que no se aplaste

Estamos hablando de fruta firme: cerezas, ciruelas, manzanas, sandía y trozos de piña, incluso berries, las puedes dejar bien empacadas te recomendamos asegurarlas con bandas de goma, ya que evitarás sorpresas inesperadas. Para el recipiente que puedas utilizar… ¡te lo dejamos a tu imaginación!.

3. Prepárate un desayuno portátil con tiempo

Muffins hechos en casa, bollos o burritos de desayuno, todos son deliciosos y caben perfectamente en la palma de tu mano. Además recuerda, los protocolos de TSA te permiten llevar hasta 3.4 onzas (aprox. 100 ml) de líquido o gel – (algún mini batido no vendría mal).

4. Arma tu propio picnic en el avión

Consigue un buen pan artesanal, algo de nuez, una masa rústica fermentada o un baguette clásico de tu panadería local. Córtalo en casa y sazónalo con un poco de aceite de oliva. Pon las rodajas firmemente en una bolsa de plástico resellable para evitar que pierda sabor en el camino. ¿La idea de montar un picnic en vuelo no suena descabellado, o si? acompáñalo de tu queso favorito (¡no muy apestoso!), Aceitunas, pimientos rojos asados, salami y mostaza granulada (todo en un pequeño recipiente). Los cuchillos de plástico y otros utensilios se permiten a bordo, te ayudarán a rebanar y preparar.

5. Viaja con una ensalada de grano

Las ensaladas abundantes y saludables hacen una comida completa, satisfactoria y libre de marchitamiento. Recubre los granos con aceite de oliva y dale al envase un buen batido justo antes de comer. La ensalada a base de grano incluye trozos de pepino y tomate, setas a la parrilla, calabaza, zanahorias ralladas, remolachas, cebolla roja, queso duro y verduras de hojas verdes y picadas como la col rizada y un poco de tocino cocido… todo acompañado de algún sazonador, ¡seguro no se echarán a perder!.

6. Saca a ese vegano que llevas dentro

Seguro un bocado de verduras es una manera segura de sentirte más fresco. Trata de empaquetar el apio y las zanahorias en un recipiente con hummus en la parte inferior para facilitar el baño. O, mezclar rábanos, hojas de endivias, cuñas de hinojo, espárragos, guisantes envueltos, pimientos, coliflor y brócoli son algunas opciones más fuera de lo común.

7. Las palomitas nunca fallan

Antes de volar, corre rápido por una bolsita de palomitas de maíz prepáralas en casa y guárdalas en un pequeño popper. Es un carbohidrato complejo de bajas calorías el cual es una gran fuente de energía.

8. Guarda un souvenir comestible

Tu viaje se ha terminado y es hora de regresar a casa, así que corre a comprar un souvenir comestible con ese sazón exquisito, quizá algún sandwich que tanto te gustó, por lo general casi todas las regiones tiene su propia versión en sandwiches y por su tamaño son una gran manera de transportarlos. ¿Regresas de Miami? ve por un Ultimate Sub en Publix. ¿Londres? no olvides pasar por un Toasted Cheese Sandwich en Kappacasein.

9. Bebe inteligentemente

No olvides empacar jengibre crudo y pelado en un termo, para después de la cena pide agua caliente a la asistente de vuelo y haz un té instantáneo de jengibre. O, si prefieres algo más fuerte, puedes conseguir un kit Cocktail Carry on por $24 dlls, trae todo lo que necesitas (excepto alcohol y mezcladores, esos los consigues a bordo) y así hacer una degustación de primera clase algo tipo Old Fashioned o un buen Gin & Tonic.

10. Preocupate por las cosas pequeñas

Esconde algunas cosillas pequeñas, como los utensilios de plástico y los paquetes de sal y pimienta en una bolsa fácil de alcanzar, convierte tu mesita en todo un comedor de la línea aérea. Otras cosas que debes llevar contigo son: toallitas húmedas para limpiar las manos, desinfectar reposa-brazos y la mesa reclinable, así como una pequeña bolsa de basura para tirar todo ahí, seguro le harás la vida mas feliz a la azafata. Y por último, no salgas de casa sin un poco de sentido común: Por cortesía a tus compañeros de viaje, no lleves comida con olores desagradables, ¡como el atún!.